Inteligencia artificial al servicio del criterio colegial
Detrás de cada visado hay un motor que lee, comprueba y propone, y una capa de firma, sellado y verificación que deja constancia técnica de la decisión del colegio.
Del PDF al certificado, paso a paso
Cada visado sigue la misma cadena: la IA ayuda a revisar, el colegio decide y la plataforma sella, firma y genera un certificado verificable.
Qué comprueba la inteligencia artificial
Distingue proyecto básico, de ejecución, dirección de obra, certificados y memorias, y aplica los criterios de cada uno.
Identifica al técnico autor y su número de colegiado para contrastar que la colegiación está activa y habilitada.
Señala apartados que faltan o son incompletos y los agrupa para que la corrección sea concreta y accionable.
Una puntuación homogénea que ayuda a priorizar la cola de revisión y a comparar expedientes con el mismo rasero.
El técnico puede dejar comentarios por documento que viajan al colegiado junto a la solicitud de corrección.
Analiza las firmas electrónicas existentes en el PDF y valida la cadena de certificados antes del visado.
El sellado, en un worker dedicado que escala
El trabajo pesado de PDF —sellado, firma y certificado— no se hace en la API principal: se delega a workers a través de una cola. La interfaz responde mejor y la capacidad puede crecer por fases.
Diseñada para el día a día de un colegio
Diseñada para crecer con el colegio: el sellado, la firma y la facturación van en una cola asíncrona que absorbe los picos, y la infraestructura cloud escala bajo demanda.
Desde colegios de decenas hasta varios miles de profesionales, cada uno con su portal.
Sello con QR, firma y factura se generan en segundo plano para no bloquear al técnico.
Varios documentos por expediente, con verificación de firma y controles previos al subir.
Análisis de apoyo antes de llegar al revisor, siempre con decisión humana.
Un colegio de ~600 arquitectos que tramita ~40 visados al día en temporada alta: cada arquitecto reutiliza sus promotores y técnicos guardados, presenta el expediente con sus PDFs, la IA lo pre-revisa, y al aprobar la plataforma sella, firma, registra y factura en segundo plano. El revisor solo decide; el resto es automático.
El portal del colegiado recuerda los valores que ya has usado —clientes, promotores, técnicos y datos de facturación— y los sugiere para autocompletar en cada nuevo expediente. Con las tarifas, la numeración y la normativa configuradas una vez, cada visado se presenta en minutos, sin reescribir datos.